30 Sep

Centro de ensueño.

Hay noches en las que la imaginación vuela, que plantea escenarios imposibles. Imposibles, pero no por el dinero, o por la capacidad técnica que es necesaria: imposible porque requiere de un proyecto global, de ver más allá de las próximas elecciones y porque los portuenses tendríamos que creérnoslo. En esas noches, me gusta soñar con El Puerto y cómo me gustaría verlo, regio, señor de los Cien Palacios, engalanado. Y suelo terminar soñando con ver las bodegas de nuestra ciudad como centros comerciales, unidas entre ellas por calles peatonales y cubiertas por hermosos techos a la manera de la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán.

Un centro de El Puerto peatonalizado, con esas bodegas abiertas y con comercios en su interior: con una oferta añadida, ¿piscina para hacer surf? ¿skate park? ¿pistas deportivas? ¿tiendas, bares, restaurantes de estrella Michelía? ¿centros formativos gastronómicos?. Sí, sí, sí, sí, y sí.

Lo malo de esas noches es el despertar a una ciudad abandonada por sus políticos y por sus empresarios, por sus ciudadanos. Ojalá una noche compartamos esa ensoñación y logremos unirnos para hacer de El Puerto un verdadero referente.

23 Sep

Ser diferentes.

Ser pionero es difícil, muchas veces se trata de una apuesta complicada, de seguir un pálpito. Y claro, no siempre sale bien. Por eso parece que en nuestra ciudad llevamos muchos años temiendo la innovación y tratamos de copiar lo que funciona, aparentemente, en ciudades de nuestro entorno, y eso es un problema. Es un problema porque una vez que una idea ha triunfado en una ciudad pionera, la única manera de competir con esa idea es hacerlo mejor y, lamentablemente, no estamos preparados, ni nuestros políticos, ni nuestro tejido empresarial.

Traigo esto a colación de la noticia con la que desayunamos el pasado viernes de la firma de un convenio con la autoridad portuaria para la desafectación de los terrenos anejos a la playa de la Puntilla con el fin de dotarlos de plazas hoteleras, comerciales y viviendas.

Y es que copiar el modelo de ciudades de nuestro entorno como Chiclana o Rota -que recordemos que en invierno parecen abandonadas- no es la solución en una ciudad en la que sobran plazas hoteleras durante el año. Tenemos suelo hotelero sin ejecutar -¿nadie se acuerda del Caballo Blanco?- y hoteles que entran y salen de eres y concursos, como el Duques de Medinaceli o el Monasterio de San Miguel, por no hablar de la cantidad de plazas no disponibles en los meses de invierno porque cierra el establecimiento. No nos sirvió copiar el modelo de «Campo de Golf y hotel», nuestra oferta para los clientes es caduca y la solución no pasa por tener más plazas hoteleras, ni más locales cerrados ¿cuántos locales sin actividad hay en el entorno de La Puntilla?

¿Y por qué no nos atrevemos a ser diferentes por una vez? Una apuesta decidida por la peatonalización de nuestro casco histórico; fomentemos la implantación de restauradores de reconocido prestigio -¿cuánto turismo atrae alguien como Ángel León?-; una apuesta por el deporte, haciendo de nuestra ciudad un referente del Rugby, de la vela, del windsurf, del Kite, de deportes naúticos en general; una puesta en valor de nuestras casas palacio, haciendo atractivo el centro para pasear, para vivir y para que el cliente que viene por primera vez se lleve una grata impresión de nuestra ciudad, que sean nuestros embajadores, que sean «Marca El Puerto». Imaginemos, por una vez, que somos diferentes, que no copiamos -mal y tarde- a ciudades de nuestro entorno y que, poco a poco, salimos de este pozo en el que, entre todos, andamos metidos.

03 Sep

Un verdadero Vivero

Ya se han ido y por lo que parece, no van a volver. Y hay que volver a preguntarse, ¿qué podemos hacer para revertir esta situación? ¿Qué podemos hacer por El Puerto? Existen iniciativas que me parecen maravillosas, que ponen nuestra ciudad en el mapa, como el Monkey Week Festival, pero no es suficiente.

El Puerto de Santa María maneja un presupuesto anual de más de 100 millones de Euros, así que algo sí que se puede hacer desde las instituciones, ¿no? No se trata de potenciar un consumo puntual, crear una mini-feria o velada, aunque tenga éxito. Se trata de crear algo duradero, algo que devuelva la inversión realizada con creces, crear valor. Y no debería resultar tan complicado. Para empezar, existen convenios entre Ayuntamientos y Universidades, entre administraciones locales e Institutos de Formación Profesional, existen Masters… Así que saquemos provecho de ello: nuestro Ayuntamiento tiene suelo, tiene oficinas, contactos y tiene presupuesto suficiente como para potenciar la creación de empresas, así que exijamos que lo haga desde ya mismo. Y llamémoslo, por ejemplo, Proyecto Vivero.

¿Qué es el Proyecto Vivero?

Desde Portuenses.com proponemos que exista un concurso anual de emprendedores apadrinado por nuestro Ayuntamiento, uno cuyo premio sea ver hecha realidad la propuesta del ganador, con ayudas suficientes para que el negocio marche y crezca hasta la independencia. De esta manera, cada año se puede atraer talento joven a nuestra ciudad sin comprometernos en elevadas ayudas ni despilfarros, podremos seguir la evolución de estos ganadores, apoyarlos y sentirlos como nuestros ahijados.

El primer paso.

Para empezar, se necesita la base, el capital humano, así que suscribamos un proyecto colaborativo con todas las instituciones de enseñanza de la provincia, desde la Universidad de Cádiz hasta el último instituto. Esto nos asegura que tendremos acceso a todo el talento de la provincia, y lo que es más importante, que ese talento tiene acceso a nosotros. Además de este paso, existen cursos de emprendedores que organiza el Ayuntamiento, cuyos participantes son precisamente el objetivo de toda esta iniciativa.

El premio.

Estoy convencido de que cada año se gradúa en nuestra provincia una gran cantidad de gente con talento, gente que tiene ideas de negocio que no sabe cómo sacar adelante o que, aún peor, para sacarla adelante tiene que irse a Madrid, por ejemplo. Es decir, que se educan en nuestra provincia pero el talento, la iniciativa, el empleo y el futuro se marchan fuera. Cualquiera con un poco de visión puede darse cuenta de que ese es un mal negocio. Así que el premio de este Proyecto Vivero es la creación de una empresa, la plasmación de una idea en realidad, con todo el apoyo posible. Nuestro ayuntamiento tiene viveros de empresa, locales, suelo y tiempo para dedicarse a esta tarea, tiene empresas municipales como El Puerto Global que puede dotarlas de comunicaciones, Apemsa que puede patrocinar el precio del agua y las basuras, y un largo etcétera.Por supuesto, no hablamos de que sea un premio permanente, pero sí puede ser una ayuda durante dos años y una rebaja en todos los gastos a partir de entonces si se crean más de 5 empleos, por ejemplo.

Involucrar al empresario portuense.

Pero el Ayuntamiento, por más voluntad o dinero del que disponga, no va a sacarnos de la crisis a los portuenses. No sin ayuda, al menos. Por eso, necesitamos que los empresarios se involucren con iniciativas que van a dotar a nuestra ciudad de un tejido empresarial del que todos nos beneficiaremos, empezando, claro está, por ellos. Una pequeña inversión, una pequeña ayuda que logre eliminar barreras de entrada a ese proyecto ganador. Hablamos de pequeños gestos: asesoría, ayuda legal, cursos, créditos blandos o algún recurso material (ordenadores, página web, ayuda al desarrollo en definitiva) que haga más sencillo una implantación de la empresa. Un patrocinio que haga el proceso más liviano para las arcas públicas, en definitiva.

Acceso a Business Angels.

Una de las características de este proyecto debería ser el acceso de los llamados Business Angels a estas empresas, no solo mediante convenios sino involucrándolos como ponentes en conferencias, cursos y trayéndolos como jurados del premio, eliminando la vertiente política del proyecto. Si una o varias de las ideas que salen de estos premios son lo suficientemente atractivas, es más que probable que estos inversores privados participen en la creación, desarrollo y crecimiento de estas empresas, con lo que se alcanzaría el objetivo de creación de tejido empresarial y empleo en un plazo mucho menor.

¿Qué gana El Puerto con este Proyecto Vivero?

Pensémoslo: si el Ayuntamiento dota el premio con instalaciones, suelo, infraestructuras básicas, ¿qué ganamos? Lo más evidente es que estamos reteniendo talento portuense y atrayéndolo de toda la provincia. Y no solo eso, cada empresa que crea empleo directo a su vez crea emplea indirecto, bien sea subcontratando trabajos puntuales, bien sea simplemente tomando café o comprando el pan. Y por supuesto, según vaya creciendo nuestro tejido empresarial, irán viniendo empresas a dar servicios a las que ya están instaladas aquí.

Toda esta propuesta la hago porque creo en ella. Eliminando simplemente uno o dos cargos de confianza, podrían invertirse casi 60 o 70 mil euros además del suelo, infraestructuras y demás de los que ya dispone el Ayuntamiento. Hay talento más que de sobra, hay energía y hay oportunidades. ¿Nos lanzamos a por ellas?
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