“Antipopular”, así se refirió David Paez, concejal de Hacienda, con respecto a la desorbitada y abusiva subida de impuestos con la que el Gobierno municipal nos felicita este año las Navidades. ¡Feliz Crisis! o algo así. “Antipopular” es como se llama en estos tiempos a las medidas que se toman a favor de unos pocos y contra todos los demás. Me llama la atención, como a tantos otros, que el concejal no haya dicho que será una medida “im-popular”, que significa que no es del gusto del pueblo, sino directamente “anti-popular”, palabra que no existe según la RAE, pero que, en su caso, tendría un sentido y significado bastante más radical.
Cuando le tocó a Moresco, que desde que tomó el sillón de alcalde sufre una amnesia aguda de su paso por las filas de IP, matizó las palabras del ultra-lingüista Paez y calificó a la subida de impuestos como medidas “poco populares”, ya que él no quiere un Gobierno “populista”. Dado que su flamante partido es el Partido Popular, yo a estas alturas tenía un empacho de la palabrita impresionante. A pesar de carecer de significado, eso de “antipopular” me suena a ir contra el pueblo, algo que me hace estremecer de terror viniendo de un representante político. Normalmente suelo asociar casi institintívamente esas decisiones, tomadas en contra de la voluntad del pueblo contra el mismo, como medidas dictatoriales. El dictador siempre recuerda al oprimido pueblo que los azota por su bien, como si éste necesitara de la sabiduría plenipotenciaria cuasidivina del individuo. Sabemos lo que necesitáis, incluso mejor que vosotros mismos. Genial.
El término “populista” es recogido por el diccionario de la Real Academia Española como “perteneciente o relativo al pueblo”. Lo que me lleva a pensar que Moresco no quiere un Gobierno perteneciente o con relación con el pueblo. O sea, que son una especie de extraterrestres, seres ultraterrenales que se mueven en esferas de conocimiento y poder que no están alcance del vulgo, y que por supuesto no tienen relación directa con el mismo. Faltaría más. Pues yo creo que Moresco dio totalmente en el clavo con esta afirmación de que el Gobierno que actualmente se ríe de sus ciudadanos no es populista. Moresco nunca ha destacado ni como gran orador, ni como gran político. Lo que me hace pensar que cuando utiliza el término “populista” de forma tan peyorativa lo hace para tomar distancias de su anterior etapa como segundo de a bordo de la máquina de independientes portuenses.
Entiendo que en su repetición de tópicos y consignas políticas, de una vaciedad de contenido apabullante, soltó tremenda tontería(esta página cada vez es más fina) y pensó que estaba rebosando santidad y brillantez por todos los poros de su piel. ¡Ahí la lleváis!, debió deleitarse para sus adentros, mientras de reojo miraba a los periodistas adoptando una pose solemne. Supongo que Moresco debió pensar que “populista” debía ser algo relacionado con ganarse el favor del pueblo a base de satisfacer sus ruegos y peticiones menos acuciantes pero más rentables electoralmente. Hombre, no digo yo que no lleve algo de razón en lo de populista como dije antes, pero creo que congelar los impuestos en estos tiempos de necesidades económicas, con el paro subiendo y las deudas en el banco acumulándose, no es una medida para ganarse el favor del pueblo. Es una medida que clama con urgencia la inmensa mayoría para paliar su ya expoliada economía. Lo que ocurre es que el muchacho tiene un miedo tremendo a que se establezcan comparaciones con su pasado al lado del ínclito Hernán Diaz y con la peculiar personalidad de éste, invitando a diestro y siniestro, pagando alquileres, regalando favores. Nunca lo escuché protestar por esta actitud, más bien al contrario. La aplaudía y vitoreaba cuando legislatura tras legislatura seguía presentándose en las filas. No sabrá hacer otra cosa y necesitaba el puesto, digo yo.
Es en las crisis cuando los políticos deben poner a prueba sus promesas electorales y saber de que pastan están hechos. El miedo a una oposición furibunda que no duda en aprovecharse de cualquier circunstancia para sacar tajada electoral(no pensemos en intereses altruistas, porque no los tienen) les hace ser presas de su propia falta de criterio. Un Gobierno responsable y preparado, hubiera aparcado determinados proyectos faraónicos que no van a paliar la necesidad más acuciante ahora mismo: el empobrecimiento de los ciudadanos. Ante esa perspectiva, cualquier proyecto se antoja secundario, pero tomar este tipo de medidas puede tener cierto coste electoral, ya que no suelen ser proyectos muy vendibles y es una labor ardua y difícil. Con la mente siempre puesta en los votos, no se puede gobernar eficientemente.
Tomar medidas “antipopulares” no es la solución. Saben que la memoria del ciudadano es muy selectiva, y se deja impresionar fácilmente con fuegos artificiales, sin que llegue a importar todo lo que ocurrió anteriormente. Me los imagino analizando los pros y los contras de este tipo de propuesta, siempre pensando en la mala prensa que podrías reportarles, valorando que porcentaje de votos puedan perder, viendo como plantar cara a la oposición, como engañ…quiero decir explicar la medida al ciudadano para que éste no solo le comprenda sino que se solidarice con ellos y el trabajo a destajo que están haciendo. En mis sueños más placenteros puedo visualizar a esta pandilla estrujándose el coco, planificando como afrontar la crisis sin castigar a sus ciudadanos, haciendo un uso eficiente de los recursos…y que al final puede o no darles rentabilidad electoral. Mejor ir a lo seguro, a los grandes titulares en la prensa inaugurando la ultima grandiosidad que se les ocurra. Todo sea por tener a Moresco cortando cintas y asistiendo a congresos y charlas, que para gobernar ya tenemos a los jefes de arriba del partido. No veas lo bien que da en pantalla.
Lo hacemos por vosotros, nos obligan, no nos ha quedado más remedio. Pues si los que mandan dicen esto, imagínenese el que está en la última piedra del escalafón. Popular, populista, populero…







Sr. Portuenses, su artículo es estupendo. No tiene desperdicio, únicamente me gustaría hacer mención a las palabras del concejal Páez el 19 de este mes ante los periodistas:
“La subida de impuestos son decisiones valientes, lo cobarde es hacer lo que todo el mundo quiere, lo difícil es hacer lo que uno está convencido de que tiene que hacer a pesar de que sepa que le van a inflar a cosquis… aunque sean medidas poco sociales”.
Creo que un político en sus cinco sentidos y con dignidad después de decir estas palabras está descalificado por completo y no debería seguir ocupando cargo alguno, debiera dimitir. Habría que recordarle que lo que la mayoría quiere es lo democrático aunque la mayoría pueda equivocarse, y respecto a su último párrafo habría también que recordarle que un político trabaja para la sociedad, para conseguir el bien social y que sus medidas siempre deben tener un claro sesgo social. ¿Recuerdan la película “Esta casa es una ruina”? Pues bien; este concejal es una ruina, recuérdenlo. Este no sabe administrar ni gestionar lo público, éste sólo sabe recaudar, o sea lo fácil.
Comment by Babio — 24 December, 2008 @ 9:54 pm
¿Pero bajar los impuestos no era de derechas?lagraleocadia.blogspot.com Feliz Navidad a todos los miembros de esta página que desde una óptica opuesta a la mía comparten conmigo su sana preocupación por mejorar esta ciudad.
Comment by Benaventista — 26 December, 2008 @ 2:34 pm
¿Alguien puede explicar el asunto del Club Náutico? ¿Qué es lo que se cuece ahí? El Náutico ocupa varias hectáreas de río portuense, en la parte de enfrente del club hay más de 70 barcos atracados en los pantalanes. En la margen derecha quizás haya 200 o cifra cercana. El alquiler los puestos de atraque es costoso y debe generar y poner en el tapete una cantidad de dinero anual muy considerable, al igual que la venta de los mismos. ¿Quién se beneficia de esto? ¿El Puerto ha sacado algo de esto? ¿Cuál ha sido la gestión que se ha llevado para que ahora haya que acudir al rescate? Me parece que aquí hay muchos gatos encerrados.
Sería bueno que alguien con conocimiento de causa informase de lo que está ocurriendo ahí. No vaya a ser que el club clásico de los señoritos nos vaya a costar también un ojo de la cara y que parte de la burrada de subida de impuestos se nos vaya por esa tubería.
Comment by Jartoyadeto — 30 December, 2008 @ 1:26 pm
[…] Y frente a todo eso, la refundación del capitalismo en un par de minutos y con un café de por medio y medidas que no es que rocen la estupidez, es que la abrazan totalmente y se convierten en un exponente de lo falto de ideas que están nuestros gobernantes: El Parlamento Europeo propone incrementar el salario mínimo, -creando una bolsa de trabajadores no cualificados que no superarán la barrera de entrada en el mercado laboral- nuestro Miguel Sebastián quiere limitar la temperatura en los locales comerciales y edificios públicos por ley e incluso los políticos locales se suben al carro de los despropósitos subiendo los impuestos por encima del…. […]
Pingback by Propósitos de Año Nuevo. - Personal e Intransferible. — 5 January, 2009 @ 2:03 am